¡¡Viva la libertad de expresión!! (la nuestra, claro)
Al pensamiento único (como su nombre indica) ya no es que no le guste que le lleven la contraria, es que no lo soporta, no lo puede evitar. El talante, el diálogo, el consenso y las demás estupideces que diariamente tratan de meternos por los ojos (por no decir otro sitio más feo) saltan por la ventana en cuanto se oye una voz discordante.
Hoy hemos visto un nuevo capítulo (aunque a buen seguro no será el último) en la campaña de acoso a los medios independientes, cuando cinco payasos enmascarados de las JERC se han encadenado a las puertas de la COPE en Madrid con una pancarta que decía algo así como "paremos la cadena del odio". Y como no hacían gracia alguna pues llamaron a dos payasos más para que, acta de diputado en mano, lanzaran sus consignas delante de las cámaras. Y como ya es sabido, aquí todos comen de la misma mierda (hablando en plata), así que nuestro leader alianzacivilizacionista sigue negándose a condenar esta vergonzosa persecución contra la libertad de expresión. Por lo menos el muchacho es coherente en esto, ¿cómo iba a condenarla, si es él uno de los principales responsables de la pérdida progresiva de libertades en este país?
Según parece, la COPE siembra el odio porque no se calla ante la corrupción del semianalfabeto Montilla, porque denuncia la destrucción de la educación con la LOE, porque se opone al servilismo pro-nacionalista, porque no se rinde ante la persecución descarada a la Iglesa, porque no acepta que los terroristas marquen el rumbo del gobierno, porque no se resigna a que España sea el hazmereir entre los países bananeros, porque fomenta la no manipulación de la historia y fundamentalmente, porque no nos cuentan lo maravillosos y bellas personas que son los nazional-socialistas. En defintiva, siembran el odio porque cuentan la verdad de lo que pasa, en vez de "callarse como las putas".
Sin embargo no contribuye al odio llamar criminal o asesino a los miembros de la oposición (tiene gracia viniendo de los que usaban el GAL para robar a manos llenas y enterrar cadáveres en cal viva). No contribuye al odio que la SER se invente terroristas suicidas o lanzar a la chusma contra las sedes de un partido en el gobierno. No contribuye a la crispación desenterrar el tópico de las dos Españas o querer ganar la guerra con solo 70 años de retraso. No contribuye al odio amenazar verbal, jurídica e incluso físicamente a los que se oponen "a la voluntad soberana de la nación catalana" (aquí se incluyen también los soplafalos de CiU). Decir que en Cataluña no se puede matar pero en el resto de España se asesine cuanto se quiera, es claramente estrechar lazos de unión. Insultar a las víctimas del terrorismo y situarlas por debajo de sus asesinos es un ejercicio de higiene democrática. Llamar al boicot a los productos españoles y poner el grito en el cielo por el recíproco es defender el libre comercio. Calificar de cristianofascistas a los padres que desean una educación libre y de calidad para sus hijos es un juicio conciliador y respetuoso. Cerrar los diarios que usan los terroristas para su propaganda es un acto fascista pero, por el contrario, intentar cerrar los periódicos y las cadenas que no nos gustan y regalar emisoras de TV a nuestros amigotes es en realidad ejercer la libertad de expresión, justamente lo mismo que silenciar el escándalo del 3% -en el que está pringado hasta el apuntador del parlamen-, tapar el bochorno del barrio del Carmelo o lamentar que a un periodista le dispararan en la pierna en vez de en el corazón.
Se conoce que el conglomerado progre-separatista-comunistoide-quemaiglesias-mentiroso-y-ladrón que nos gobierna tiene ya tanta porquería a sus espaldas que no le basta el dominio casi absoluto de los medios de comunicación y de formación de la opinión pública para tapar su ineptitud y su sectarismo. Así que ahora hay que acabar con los escasos reductos discordantes que quedan para que puedan seguir repartiéndose el pastel tranquilamente. Lo que pasa es que esta vez el pastel no se llama Filesa, ni Tinell, ni Cogul, ni Banesto, ni Kio, ni Antena 3 Radio.
Esta vez el pastel se llama España, directamente. Van daos si piensan que nos vamos a callar.


1 maldiciones:
jaja bueno tomaré eso como un cumplido xDD
Al menos consuélate pensando que no estás solo, y que somos muchos los que estamos dispuestos a resistir mientras podamos...
Entretanto, sigue entrénate duro con el saco: prueba a pintarle la cara de Montilla o de Rubalcabra a ver si así te pones en forma más rápidamente jejeje
Proferida por
Ryôga Hibiki, el 3/12/05 22:02
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